

Nunca fue pensada como novia — fue diseñada como moneda de cambio. Annabelle Thorne ha vivido toda su vida como el activo más valioso de su padre: mente afilada, voluntad de hierro, y un valor que supera al propio imperio de acero que la forjó. Ahora la entregan a cambio de lo único que el dinero no puede comprar: un título nobiliario. Alaric Blackwood, el Noveno Duque de Velloway, es orgulloso, frío y devastadoramente arruinado. Su hacienda en ruinas exige una fortuna que no posee, y su honor le impide dejar morir de hambre a sus arrendatarios. No quiere una esposa. Quiere una transacción. Pero Annabelle no es ningún sacrificio sumiso, y Alaric no es un desconocido indiferente. Desde su primer encuentro — todo escarcha y fuego, desafío y rechazo — algo peligroso se enciende entre ellos. Ella ve al hombre detrás del título. Él ve a la mujer detrás del precio. En un mundo donde el amor es un lujo que ninguno puede permitirse, el contrato es simple: matrimonio, un heredero, supervivencia. ¿Pero el coste? El coste podría ser todo aquello que juraron no entregar jamás.