

En la opulenta pero asfixiante corte de Silverwood, una jaula de oro sigue siendo una jaula... especialmente cuando tu prometido es el hombre que asesinó a tu hermano. La princesa Isolde interpreta a la perfección el papel de una joven superficial y afligida, ocultando un ardiente deseo de venganza contra el depredador duque Valerian. Para desenmascarar su traición y salvar su propia vida, deberá orquestar lo impensable: su propio secuestro.
Es entonces cuando aparece Gareth, un mercenario cínico y lleno de cicatrices que trata su título real con absoluto desdén. Huyendo en la gélida noche, Isolde deja atrás su identidad, cambiando las sedas bordadas con perlas por áspera lana campesina y poniendo su vida en manos de un hombre peligroso cuyo rudo exterior oculta una letal competencia.
Mientras navegan por un traicionero laberinto de intrigas políticas y peligros físicos, la cercanía entre ambos enciende una innegable tensión que arde a fuego lento. Con todo el reino dándoles caza y el traicionero duque pisándoles los talones, Isolde se da cuenta de que el mayor peligro no es perder su corona, sino perder su corazón ante el mismo hombre que contrató para arruinarla. ¿Le costará todo a la princesa su desesperada jugada?