

Iva Chernova llegó a Uji con una maleta, un contrato de cuatro meses y una herida que jamás había nombrado. A los cuarenta y un años, es traductora y una vez renunció a su propia voz, sin perdonarse nunca lo fácil que fue. Ahora debe traducir las cartas privadas de un poeta laureado fallecido, un trabajo que debería ser tranquilo, metódico, seguro. Pero entre los archivos descubre una página sin numerar: la confesión de un hombre que sabía que alguien la leería algún día, algo que nunca pudo decir en voz alta. Mientras sigue el rastro de iniciales y nombres olvidados hacia las colinas neblinosas al norte de la ciudad, Iva se ve atraída por el nieto del poeta, un hombre reservado que reconstruye la casa donde comenzaron los secretos. Dos almas contenidas, un océano de distancia cultural y una injusticia enterrada durante décadas que se niega a permanecer oculta. Para restaurar la verdad del poeta, Iva deberá arriesgarse a reclamar la suya propia. Un romance atmosférico de lenta combustión sobre el silencio, las segundas oportunidades y el coraje que se necesita para finalmente hablar.